¿Cuántas veces se ha
estropeado un componente de un servidor y han tenido que
pasar horas hasta recuperar el servicio? ¿Cada vez que va a
implementar un nuevo servicio, se plantea colocarlo en una
nueva máquina con el coste que eso supone? ¿Compra máquinas
tan sobredimensionadas que apenas llegan al 10% de uso de
sus recursos? ¿Tiene las máquinas repartidas por su empresa
porque no tiene sitio en su CPD?... y podríamos continuar.
Por suerte, la mayoría de
estas preguntas tiene una respuesta clara: la virtualización.
Para hacernos una idea, la virtualización consiste en poder
colocar varios servidores corriendo en una única máquina,
aislando los sistemas operativos virtualizados del hardware.